Competir en Pikes Peak me abrió los ojos. Me di cuenta que existen carreras diferentes de las que hago. Ya es mi decimotercera temporada en competición y quiero hacer otras cosas. Amo las motos, pero a veces se me olvida. La gente tal vez piensa que es de idiotas decir que “sólo quiero montar en moto”, pero así es.

Todo en Pikes Peak es diferente. Tienes que levantarte a las tres de la mañana para entrenar y terminas a las nueve de la mañana, justo a tiempo para el desayunar.

Existe el factor altitud, que afecta al repostaje de gasolina. Y en toda la semana solamente dispones de una vuelta cronometrada en el recorrido de 20 kilómetros y esa es la vuelta que cuenta. El resto del tiempo estas entrenando cada mañana en un tramo diferente.

Pude haber participado con mi Suzuki del TT y todo hubiera salido bien, pero es una carrera extravagante así que quería llevar una motocicleta extravagante.

 

Puedes conducir lo que quieras, así decidí participar con mi Martek, la cual funciona con el motor de una Suzuki GSX­R 1277 con turbo.

Metzeler se unió desde el principio, aportando los neumáticos adecuados para ellos. Están contentos por poder participar en este tipo de eventos.
Tengo esta moto desde hace años, pero estaba desarmada en miles de piezas. Pilotarla en EEUU me motivó para ponerme manos a la obra y la armarla. I estoy muy contento de haberlo hecho, ya que participar en el Pikes Peak es lo mejor que he hecho en moto.